”Prevenir la violencia machista requiere abordar el amor romántico, la resolución de conflictos y la educación emocional”

Josetxu Riviere, de la Secretaría Técnica de la Inciativa Gizonduz, ha impartido el curso Jóvenes y relaciones de Igualdad  Gazteaukera

Josetxu RiviereEl curso celebrado en Bilbao muestra el impacto y los problemas que genera el sexismo en los hombres, las razones que sostienen la masculinidad dominante y los riesgos que conlleva. El curso da pautas para abordar estas cuestiones en el trabajo con jóvenes.

 ¿Sigue estando tan vigente el modelo hegemónico de masculinidad entre los jóvenes o se puede decir que se van abriendo a nuevas formas de ser hombre?

Creo que en nuestra sociedad se han producido fuertes cambios en los últimos cuarenta años respecto a los modelos de hombres y mujeres. En ese sentido, van desapareciendo o suavizándose algunas de las características que la idea tradicional asociaba a ser hombre. Podríamos decir que hoy conviven entre los y las jóvenes ideas tradicionales y nuevas formas de entender qué es esto de ser hombre y mujer. Así, podemos afirmar que aún se mantienen con mucha fuerza valores y comportamientos que nos sitúan a hombres y mujeres en lugares diferentes y desiguales, donde los chicos gozan de más privilegios que sus compañeras. Pienso que esta situación de cierta crisis del modelo masculino genera bastante desconcierto en los jóvenes, que reciben ideas contradictorias. Nos encontramos con gran cantidad de mensajes a favor de la igualdad real de mujeres y hombres en las instituciones, la educación… Pero otros grandes generadores de modelos de referencia, como los medios de comunicación e incluso la familia, siguen creando referentes sociales que alimentan la idea de que hombres y mujeres tenemos capacidades y papeles distintos.

También hay que señalar que estos valores tradicionales están marcados por otras facetas de nuestra vida: nuestra procedencia, nuestro nivel social, nuestras propias decisiones, etcétera, de manera que las personas los reproducimos en distinto grado y con gran diversidad. Afortunadamente, pueden cambiar a lo largo de nuestra vida.

 Creemos que, a pesar de los cambios producidos, hay todavía ámbitos en los que es necesario seguir trabajando. ¿Cuáles crees que son las cuestiones que deben abordarse con mayor urgencia?

Creo que detrás de las dificultades para el cambio está el “poder”. No sólo el poder en cuanto al control de las cosas, la posesión de bienes o de la situación en la jerarquía social, sino el poder como capacidad de decisión en igualdad, como capacidad de crecimiento personal: el poder ser o el poder hacer. Muchos de los cambios que son necesarios para lograr una igualdad real entre mujeres y hombres se topan con la resistencia a abandonar algunos de los privilegios de los que todavía gozamos demasiados hombres. Pero otras, menos claras, limitan en nuestra vida, y en función de nuestro sexo, la capacidad de decisión de las personas. Cuando hablamos, por ejemplo, de quién dedica más tiempo al trabajo doméstico, también estamos hablando de la posibilidad de elección de un empleo u otro, de tiempo de ocio, de tiempo para promocionarse profesionalmente…

Quizás dos de los temas más importantes hoy son la violencia hacia las mujeres y la corresponsabilidad en el trabajo doméstico y en las tareas de cuidado.

 ¿Qué aporta la perspectiva de las masculinidades a la prevención de conductas de riesgo como la conducción temeraria, el consumo de drogas o las relaciones sexuales sin protección entre los jóvenes?

Se trata de añadir una mirada más a las perspectivas que ya existen y que abordan la prevención desde las consecuencias que tienen esas acciones. Intentamos aportar la posibilidad de actuar sobre una parte de las causas que no suelen aparecer en las campañas de prevención. Para mí es importante enfocar esos problemas desde la perspectiva de lo que suponen en relación a la construcción de nuestra identidad como hombres, es decir, relacionar la conducción de vehículos no sólo con las consecuencias que tiene para mí, sino con las razones que me llevan a pensar que soy más hombre por conducir de una determinada manera.

Nuestra identidad se construye en relación con los demás, con quienes consideramos nuestro grupo de iguales. Realizamos acciones que tienen como fin integrarnos en el grupo y que reproducen los valores dominantes. Muchos de esos actos tienen que ver, en el caso de los hombres, con desdeñar el riesgo físico, con un concepto tradicional de la valentía que nos lleva a interiorizar que nuestra seguridad es secundaria en determinados momentos, ante la necesidad de demostrar nuestra “hombría”.

Desmontar esas ideas que siguen reforzando los papeles tradicionales de los hombres e impulsar otros valores como el cuidado son partes importantes de las ideas con las que trabajamos.

 Los últimos datos sobre violencia de género alertan del incremento de casos entre personas jóvenes. En tu opinión, ¿qué recursos serían necesarios para prevenir estas situaciones?

Creo que, para la prevención de la violencia machista, que junto con la igualdad de mujeres y hombres, tendría que tener presencia en todo el proceso educativo, tenemos que abordar otros temas como los mitos del amor romántico, la resolución no violenta de los conflictos o la educación emocional.

Un problema que aparece en los estudios actuales sobre gente joven y pareja es que no se identifican algunas situaciones de abuso y control como tales. Algunas situaciones injustas aparecen justificadas por la idea dominante de amor romántico. Los celos, por ejemplo, se toman como muestra y medida del amor en demasiadas ocasiones.

Tampoco se trabaja demasiado la educación emocional en el sistema educativo, sólo damos importancia a conseguir determinadas herramientas intelectuales o de comportamiento social, pero creo que se trabaja poco el manejo de las emociones, y faltan herramientas de resolución de conflictos en nuestra vida cotidiana.

Pienso que, afortunadamente, existen cada vez más programas que tienen en cuenta todos estos factores para trabajar la prevención de la violencia con gente joven y no tan joven.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s