Un spot muy contraproducente: No es cuestión de hombría.

dejas-de-ser-un-hombre

Cartel de la campaña 2008 del Ministerio de Igualdad

Chema dixit: Sabeis que la ultima campaña  (2008) del Ministerio de Igualdad con relación a la violencia de género consta de tres videos que puedes ver aqui.Y también en la barra lateral derecha. Esta es mi opinión y mi análisis personal.

Es precisamente el vídeo enfocado a los hombres, el único que me parece totalmente contraproducente, siendo los otros dos impecables en mi opinión. A pesar de que se suponga que la propuesta de fondo es fomentar la tolerancia cero, la formulación visual del mensaje es absolutamente contradictoria a los supuestos objetivos de fomentar la no violencia en especial de género.

Me preocupa ante todo el escaso contacto que ha tenido el nuevo Ministerio con los colectivos de Hombres por la Igualdad hasta casi finalizado el año. Antes de pasar a analizar el spot quería proponer que antes de crear campañas de este tipo, las autoridades públicas, entre ellas el Ministerio de Igualdad, cuenten con los Hombres por la Igualdad a través de una comisión o grupo de trabajo ya que seguramente mejoren tanto el diseño, la efectividad, como el respaldo social a sus campañas públicas.

“cada vez que maltratas a una mujer dejas de ser un hombre”

Muy a pesar tanto de machistas como de extraños antimachista, nunca se deja de ser hombre. Es un aprendizaje doloroso pero sencillo, saber que a pesar de que la hombría sea una cuestión a demostración continua por parte de los hombres, en realidad no se deja de ser varón, ni hay ningún comportamiento que te convierta en más hombre, dado que no existe una esencia de la masculinidad. Por mucho que los significados se difuminen, se mezclen o se enfrenten, el comportamiento maltratante de un hombre le puede convertir en un mal hombre, en un machista, en un maltratador, en un violento o en lo que se quiera, pero nadie deja de ser hombre, por muy éticamente reprobable que sea el comportamiento que queremos señalar. Ser igualitario o machista no es una cuestión de que pueda ser más masculino o no… no es una cuestión de más o menos hombría. La hombría suele plantearse ser algo que sí se plantea desde el machismo sobre los que no cumplen con sus mandatos (homosexuales, débiles, dependientes…).

Resulta paradójido que, como varón que lleva su corta existencia intentando desembarazarse de la definición únivoca y petrea de lo que significa ser un “hombre de verdad”, se pueda combatir esta definición apelando precisamente a una supuesta pérdida de la “hombría”. Apelar a una pérdida de hombría, aunque sea  en sentido inverso al machista, me parece cuestionable por cuanto es muy cuestionable la idea de que exista un único modelo de  “hombre de verdad” -por muy diferente que sea del tradicional-machista-autoritaria-. Me parecería muy triste que tanto la Sociedad, como los Hombres por la Igualdad aspirasemos a un modelo único y excluyente que  me restringiría en mi opinión,  la tolerancia y la diversidad que es a la que creo que aspiramos, dentro de un proceso de “desgenerización”.

No me parece adecuado apelar a la idea de “dejar de ser hombre”…. por muchas razones más:

1— “dejar de ser hombre” es  la traslación políticamente correcta de otra idea básica en la forma machista de entender la masculinidad: dejar de ser hombre es igual a “ser cobarde” (o no tener cojones en versión más macarra). Al afirmar “Cuando maltratas a una mujer, dejas de ser hombre” el spot está deslizandose en el muy peligroso universo simbólico que reconstruye y apuntala la tradicional vieja caballerosidad protectora de las mujeres, implicita en la idea de que pegar a una mujer, a una inferior, a una más débil, como un acto de cobardía. Mediante esta argumentación encubierta creo que se está lanzando un mensaje contraproducente que deja intocada la inferioridad y la debilidad de las mujeres -pobrecitas víctimas de un problema que “vamos a resolver a ostias entre hombres, como antaño”-.

Así, los hombres de verdad podemos y debemos ser violentos con otros hombres, pero resulta una cobardia hacerlo contra o con las mujeres…. Lo que se está diciendo con “…dejas de ser un hombre” es que  “pegar a una mujer es una cobardía no digna de un hombre de verdad”. Y este mensaje está apuntalado no ya por lo verbal sino por lo visual, ya que quien se lo dice al maltratador, es todo un zoquete sin afeitar con una cara terriblemente desagradable, en un primer plano que oscila entre una emoción comprensible como el “desprecio” y la amenaza directa y violenta.

2— El lenguaje visual apuntala y transmite el auténtico sentido de “dejas de ser un hombre”: está mal maltratar a una mujer, pero no está mal casi escupir en la cara del tio que aparece como atemorizado -o acojonado en castellano callejero. El retrato de la situación puede pasar por relativamente realista en cuanto que según los estudios disponibles, los maltratadores saben manejar muy bien la “deseabilidad social” y saben mostrarse como unos perfectos caballeros en publico y frente a otros que no maltrata, y sin embargo muestran otra faz en lo íntimo. Sin embargo, hay varios elementos en la construcción del mensaje y en el contexto de la interacción que se retrata que suman fuerza a la idea de que no se censura la violencia o la violencia de género, únicamente la violencia de los hombres hacia una mujer, o dicho en otras palabras, se sigue apuntalando la legitimidad de los hombres como ejecutores de la acción violenta, pero bajo los parámetros de la caballerosidad protectora tradicional del machismo.

3— Tanto el sujeto que enuncia la amenaza al maltratador, como la violencia en las formas con las que se expresa la tolerancia cero, no puede estar sustentada en la idea de que la única forma de hacer comprensible el mensaje al maltratador es mediante otro mensaje de más violencia.

Cuando se analiza el público diana al que se está enviando el mensaje, se podría optar entre pensar que está  enfocado a ese hombre maltratador, y que puede que utilizando el lenguaje de la amenaza y la violencia, el mensaje ser más comprensible al “lenguaje” de ese hombre, pero un anuncio que se emite en la televisión a nivel nacional no puede estar dirigido a este grupo diana, ya que la mayor parte de las personas y de los hombres que puedan ver este anuncio no son perpetradores de violencia en sus niveles extremos aunque si puedan serlos como participes más o menos inconscientes del proyecto homofobo y machista de la sociedad. Si estuviera dirigido al maltratador sería otro producto para otro canal enfocado a la rehabilitación de maltratadores. Se puede pensar incluso que pueda tratarse de una campaña que intenta lanzar la idea “preventiva” de: “no te pases”… pero ni la persona que responde es la adecuada, ni la forma tampoco, ya que la respuesta adecuada a un delito es el Estado de Derecho, no la “justicia por su mano” en el entorno laboral.

En realidad el spot creo que se dirige (y  sobre todo en el contexto social en el que se está insistiendo por parte de los hombres por la igualdad,  en que “el silencio” masculino nos hace cómplices de la barbarie de la violencia de género) a ese hombre que “no hace nada” o “que calla”, y que curiosamente el que le “escupe en la cara” al maltratador es un compañero de trabajo, no un familiar (sería bastante más lógico)… con lo que el mensaje que en realidad se le está lanzando a ese hombre que hasta ahora no impedía, toleraba o incluso justificaba o jaleaba la violencia de otros hombres es:

hombre… lo que tienes que hacer es ser más violento, páralo tu, tómate la justicia por tu mano, escúpele en la cara, dile lo mierda que es, júzgalo tu… el estado no estamos para esto, la policia no hace nada, la ley integral no sirve para nada, y los juzgados menos…

No creo que esto es lo que le debería interesar al Ministerio de Igualdad porque…
4— Estaría legitimando el uso del mobbing laboral y de estrategias crueles como el ostracismo (le cierran la puerta, no le dejan pasar al trabajo, le miran con desprecio en el baño), y sin embargo nadie le habla clara y directamente sobre lo reprobable de su conducta, sin tener porque hacerlo con odio o desprecio, ni nadie acude a la policía o a un juzgado para poner en conocimiento de las autoridades las supuestas barbaridades de ese hombre. Todos se quedan mirándole en silencio… como mira el bicho raro, con desprecio. Creo que de esto se desprenden dos consecuencias:

————– Ni para muchos otros crímenes tan execrables o más que éste se puede tolerar ni laboral ni administrativamente el trato vejatorio.
————– Deja intocado el machismo del grueso de los hombres, que como el que le esputa en la cara que “dejas de ser un hombre”, porque ese grueso de hombres al señalar a un grupo específico como “los maltratadores” (cuando existe violencia física ostensible) pueden liberarse de cualquier tipo de culpa y/o cuestionamiento sobre en qué medida compartimos el machismo y somos participes, más o menos conscientes del mismo. Y además puedes no considerarte un “maltratador” si la violencia se ejerce con el nuevo chivo expiatorio “el maltratador”. Con lo que el mensaje creo que sigue apuntalando la idea de que la violencia masculina es legitima.

5—- Un sentido más implícito en la frase “dejas de ser un hombre” de este spot es que “te ponemos fuera de la fratria o del grupo de iguales masculino”. En otras palabras “te echamos de la pandilla” (algo que curiosamente ocurría con los maricones y con los que no cumplíamos con esa valentia y eramos chivatos o gallinas) de los hombres de verdad. En cierto modo, lo que se pretendería romper, que es la complicidad del silencio masculino ante la violencia de genero (contra las mujeres pero también violencia homofoba y contra los que se salen de aquello que sea ser “un hombre de verdad”) acaba reforzando la idea de la complicidad de la fratria masculina aunque sea en unos nuevos parámetros.

6— “Dejas de ser un hombre”, no puede confundirse con “dejas de ser persona”. Si lo que se quería decir es que la violencia hace perder la dignidad y la humanidad, apelar a la hombría es un contrasentido, pudiendo expresarse perfectamente con “dejas de ser persona”… o “no te hace mejor hombre”.

7— Por último, creo que para muchos Hombres por la Igualdad ha llegado la hora de dar un paso más allá que denunciar el silencio masculino ante la violencia machista, y queremos hablar en términos positivos  para hacer “las paces”… queremos hablar de inteligencia emocional, de resolución pacífica de conflictos, de reconocimiento de emociones, de gestión emocional, de autoestima de los varones, de una educación sentimental que sería la auténtica clave preventiva para modificar cualquier idea de superioridad masculina, y que nos daría nuevas herramientas para re-aprender a relacionarnos, no sólo con las mujeres en términos generales, sino con los hombres, y con nosotros mismos, con la vida y con nuestros cuerpos.

En definitiva: NO SE PUEDE lanzar el mensaje de tolerancia cero contra la violencia de género si no se hace desde la no-violencia.

Parafraseando (con permiso de un poco de humor) al presentador televisivo Angel Martin del programa “Se lo que hicisteis” en su sección de crítica de cine: La película de hoy… en dos palabras (y en mi humilde opinión) … una mierda.

Nada que ver con los otros dos spots. Impecables, productivos, eficaces en su mensaje… para mi gusto. En mi humildisima opinión: creo que se nota la falta de una perspectiva crítica pro-feminismo desde los hombres en la campaña…

Un saludo
Chema Espada Calpe

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s