Hilario Sáez Mendez, miembro del Foro de Hombres por la Igualdad (Sevilla), nos envía el siguiente texto como reconocimiento a una de las mujeres y feministas que han apoyado decididamente el movimiento de hombres profeministas o por la igualdad, ahora que deja su cargo como Secretaria de Estado para la Igualdad, con la creación del Ministerio de Igualdad, Soledad Murillo.
Gracias, Soledad.
La oportunidad de que hoy celebremos la creación de un Ministerio de la Igualdad, encabezado por la ministra más joven de la democracia, se la debemos a una generación de mujeres que son el mejor producto de la Transición española.
Soledad Murillo es una de sus mejores representantes y de las principales protagonistas del cambio que se ha producido en nuestra sociedad respecto a la Igualdad de Género. Su última contribución, el texto de una Ley que ya es referente en el mundo, ha convertido la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en un asunto de interés general.
Como Secretaria de Estado ha conseguido el reconocimiento general de un movimiento feminista que, más allá de las diferencias internas, reconoce su compromiso y autoridad personal. Quienes, además, hoy nos alegramos de que un hombre como Miguel Lorente haya sido elegido Delegado del Gobierno para la Violencia de Género, no solo por su reconocida competencia profesional sino, teniendo en cuenta también su condición de género, por su indudable compromiso como hombre por la igualdad, tenemos igualmente mucho que agradecer a Soledad.
Soledad participó en las primeras Jornadas Estatales sobre la Condición Masculina, celebradas en Jerez en el 2001, donde por primera vez se planteó un debate público específico sobre los retos que los hombres tenemos ante la Igualdad. Sin su apoyo personal, tampoco se hubiera podido convocar la primera manifestación de hombres contra la violencia machista celebrada en Sevilla en el 2006, con la que por primera vez pudo visibilizarse este emergente movimiento de hombres por la igualdad.
Ahora que ella deja el cargo, quisiera sumarme con un abrazo al reconocimiento por una labor, hecha con gran esfuerzo y sin perder la sonrisa, en la que podemos ver reflejada a toda una generación de mujeres feministas. Estoy seguro de que seguiremos aprendiendo de Soledad, espero que sigamos disfrutando de su compañía y que aproveche para dejar de fumar.
Hilario Sáez Méndez.
Miembro del Foro de Hombres por la Igualdad.
